Revista Hincapie
Inicio › Sin categoría › A qué huelen las nubes?

A qué huelen las nubes?

Hervé Oui 28 julio, 2014     No Comment    

¿A qué huelen las nubes vaporosas,  azul fuego, por toneladas, de las bombas con la estrella de David sobre Gaza?

Benjamín Netanyahu, aficionado a la nota desgarrada, quiere emular a Polanski y ha decidido hacer otra incursión: en el cine. Fijándose en el éxito de Imanol Arias con su narcótica serie española, Benjamín rueda ya una fielísima versión  en directo y en vivo en el mismísimo guetto de Varsovia, octubre y noviembre de 1940. Cuéntame cómo pasa.

En Europa, la metralla rebota. En el parisino y satírico Le Canard Enchainé, Erik Emptak entiende lo que pasa:  convendría que Hamas cesara «de transformar a la población en carne de cañón». En la España Cañón, Pilar Rahola, nos descubre que todo responde a un perfeccionado proyecto socialista israelí que nadie entiende pero ella sí, que para eso en su día fue socialista libertaria, pues  recrimina «de  los que usan la palabra sionista como si fuera una maldad intrínseca, sin saber ni quién era Teodor Herzl, ni las bases socialistas del movimiento, ni el espíritu de convivencia que lo alentó». Apliquémonos todos en el sionismo final. Frente a otros misilarios de plomo más fundido, Pilar Rahola siempre ha admitido en el amplio sentido de su expansionismo dialéctico, que ella cobraba de un lobby israelí, el Fondo Nacional Judío (1). Sión Business as usual.

El premio nobel de la paz, hasta nuevo fiasco, se muestra pez en mar muerto, que para Israel es como jugar a la play station en la sinagoga.

A qué saben las sandías y melones Carmel? ¿A qué huele la colonia Revlon? A plomo eterno.

 

———-

(1) Reconocidos y premiados por el Fondo Nacional Judío –  Keren Kayemet Lelsrael en hebreo – fueron Fernando Múgica Herzog, asesinado por ETA, hermano del horrorífico  Defensor del Pueblo Enrique Múgica, y el todo presente Baltasar Garzón.

Sin categoría

 Entrada anterior

Una modesta proposición para solucionar la crisis de la industria editorial

–27 julio, 2014

Entrada siguiente 

«No huimos del holocausto para ver esto en Gaza»

–28 julio, 2014

Autor:  Hervé Oui

Artículos relacionados

Iñigo Elortegi – 4 junio, 2026 | Comentarios cerrados

Latinoamérica: cambio de verdugo, no de herida

Aromas almizclados se cuelan por la ventanilla abierta del coche. Las inmensas dunas, de una luz mineral, aparecen nada más

Txefe Martinez Aristín – 1 junio, 2026 | Comentarios cerrados

Movimiento de agudo zumbido

Iñigo Elortegi – 31 mayo, 2026 | Comentarios cerrados

La espesa levadura del dolor

Iñigo Elortegi – 28 mayo, 2026 | Comentarios cerrados

Pájaros de la amistad: el último vuelo de Sonny Rollins

Revista Hincapié – 24 mayo, 2026 | Comentarios cerrados

Plus Ultra: el ocaso de la clase política en España

Pilar Hernández Urgoitia – 20 mayo, 2026 | Comentarios cerrados

Dos voces de la literatura vasca: Uxue Alberdi y Eider Rodríguez

Txefe Martinez Aristín – 15 mayo, 2026 | Comentarios cerrados

La gran simulación: élites y poder en España (1)

Revista Hincapié – 10 mayo, 2026 | Comentarios cerrados

Dios no salva el laborismo

Deja una respuesta Cancelar respuesta

Búsqueda

Hemeroteca

Temática

La libertad se consigue página a página

Banner Hincapié

Banner ONG vasca

Qué es Hincapié

Conectados con el mundo

Colabora con nosotros
Aviso legal
Copyleft © 2016 — 2026 — Revista Hincapié. CC BY‑SA 3.0