El caso Irurak Bat parecía cerrado. El juez Marcos Amor decretó el sobreseimiento de la causa por el derribo del palacete de Getxo, en la que estaban investigados tres concejales del PNV, tres altas técnicas municipales y los promotores, al entender que el edificio no tenía la protección que exige el delito: solo estaba sometido