
Hay libros que contienen en su interior otros libros que no se han escrito aún. Son como matrioskas infinitas. Hay libros que se adelantan a lo que los contemporáneos saben sobre lo que sucede bien en el mundo o en el mundo de las personas. Es decir, se adelantan a eso que llamamos historia. Hay libros escritos desde un ángulo imposible que se abren como un modesto baúl del tesoro. Uno de esos libros es El maestro Juan Martínez que estuvo allí, de Manuel Chaves Nogales. Esta obra es un todo literario, y a la vez una nada budista. Es una crónica, es un reportaje, una novela, una carta, un bastardo documento vivencial… y al mismo tiempo puede no ser nada de ello sino todo ello llegado hasta nuestros días.
Esta obra de Manuel Chaves Nogales tiene la reluciente edad de 88 años. El periodista Chaves Nogales tenía 36 años cuando escribió El maestro Juan Martínez que estuvo allí. Era 1933. La España de Chaves Nogales vivía una República incipiente a la que en sus comienzos el joven Chaves Nogales dedicó un soberbio esfuerzo por apuntalar desde las páginas del diario Ahora donde era redactor jefe.
La década de los 30 del siglo XX fue prolija para las letras en España y, sobre todo, para el periodismo. El Nuevo Periodismo nació allí. La crónica de Ramón J. Sender Viaje a la aldea del crimen. Documental de Casas Viejas es el fogonazo del nuevo periodismo. Y el libro de Chaves Nogales El maestro Juan Martínez que estuvo allí, también.La de Sender es la crónica de una masacre en plena república de un pueblo hambriento que se levanta por cultivar las tierras de los duques de Medina Sidonia. Sender se desplaza a la aldea masacrada. Arma la crónica minuciosa de las familias masacradas y los huidos, describe la situación del campo en manos de los señoritos, y transcribe las órdenes de los guardias responsables y la de los políticos republicanos y del gobierno que tapan después en el parlamento las responsabilidades de las matanzas. La crónica publicada en las páginas del diario La libertad es la crónica apriorística del enfrentamiento de las dos Españas que habrían de enfrentarse en una guerra fratricida.
El maestro Juan Martínez que estuvo allí es también una crónica, pero aún más ambiciosa, la crónica personal de la revolución y la guerra civil rusa. Pero en lugar de ponerse en la piel de los protagonistas históricos, Chaves Nogales recurre a mirar la revolución a través de quienes padecen, dos simples personajes que no tienen nada de simples y que como otros millones estaban allí para ver lo que entonces la historia no vería sino decenas de años después.
Chaves Nogales cuenta la revolución rusa y sus protagonistas a través de Juan Martínez y su esposa Soledad, dos bailadores de flamenco que recorrieron Rusia huyendo primero de la pobreza en España y después de la primera guerra mundial en el Oriente mediterráneo. El autor los conoce años después a principios de los años 30, en París.
Adelantándose a la historia, el libro que arma Chaves Nogales es la contra cuela de la crónica que hiciera John Reed en Diez Días que estremecieron el Mundo. Podría ser la historia oral de la revolución rusa. A través del testimonio en adagio y amargo de los dos inesperados protagonistas, Chaves Nogales consigue descifrar el carácter psicológico – y político – de los bolcheviques, su obsesivo control que devendrá en la burocracia más inaudita – con su élite-, el extremo carácter sanguinario en el que la vanguardia y el tropel de la soldadesca consolida su estatus aniquilando a los compañeros de revolución y a la población a la que ha de domeñar. En el relato de Chaves Nogales, es decir, a través de Juan Martínez y la Sole aparece pues Stalin como el ángel encarnado de la revolución soviética y no como su accidente revolucionario.
Y así es como Chaves Nogales se adelanta a otros tantos grandes como Orwell o Gide. En El maestro Juan Martínez que estuvo allí se aventura lo que George Orwell desgranará en Rebelión en la granja.
El trabajo de Chaves Nogales está siendo rescatado en los últimos años con intenciones diferentes. La editorial Libros del Asteroide ha llevado a cabo la meritoria labor del rescate literario integral del periodista. Al mismo tiempo una avanzadilla intelectual trata de rescatar al republicano Chaves Nogales como un patriota cívico y legalista. La izquierda y la derecha en España tratan de reconstruir un patriotismo sostenible. La españolidad vive sus momentos más delicados que recuerdan a las crisis que España vivió precisamente en los decenios 20 y 30 del siglo veinte que le tocó vivir a Manuel Chaves Nogales.
El personaje Manuel Chaves Nogales que recibió con entusiasmo la república española no es el mismo Chaves Nogales que ve la miseria intelectual que se conjuga desde esa misma República y contra ella. Su escepticismo dio paso a un descreimiento de casi todo menos del ser humano. Por eso, El maestro Juan Martínez que estuvo allí palpita dejando una luz azul de fe en el ser humano tomado de uno en uno frente a los dogmas colectivizadores de todo signo.