Revista Hincapie
Inicio › a las letras › En carrusel › Clarice Lispector: escribir es una maldición que salva

Clarice Lispector: escribir es una maldición que salva

Aurora Arredondo 3 mayo, 2026     Comentarios cerrados    

La doctora me dicta, con una tormenta de cejas y pupilas, el diagnóstico. Cuando le digo que entiendo, en realidad quiero —qué futilidad— resguardarme de esa tormenta.

Todos los átomos, desde Lucrecio, revolotean en fugaces fuegos azules, en el cielo tintineante. Por fin, la noche. Violines de grillos como adagios.

Escribe Clarice Lispector: todo es mucho para un corazón de repente debilitado, que solo soporta lo mínimo. Y, en otra página: escribir es una maldición que salva. Veo caer vertiginosamente el fruto de la noche. La prosa de Lispector hace el resto. Esta noche, escribe, ha llorado tanto un gato que he sentido una compasión profunda por lo vivo. Parecía dolor, y en términos humanos y animales lo era. ¿Era dolor o era “ir”, “ir hacia”? Porque lo que está vivo va hacia.

Traducidas por Elena Losada y Teresa Matarranz, Todas las Crónicas de Clarice Lispector, recién publicadas en bolsillo por Penguin y Siruela, tienen una exactitud técnica invisible. Lispector escribe en estado de gracia. Leerla es entrar en trance. Nada está tan despierto, tan contraído, como su prosa. Escuálida, resbaladiza. Límpida, caliente.

La puntuación. Lispector respira sin lamento en la puntuación. Escribir es una maldición. Un arrebato, un corazón vacío, el vacío que todo lo llena: no entender nada y sentirlo todo. Su tendencia a ser demasiado ella misma. ¿Comprenden lo que les digo? No hace falta, escribe: acéptenme con hilos de seda.

La voz de Clarice Lispector es de alba ámbar. Juan Rulfo la consideraba una de las grandes voces de la literatura del siglo XX. Leer Todas las crónicas convierte los ojos en escamas. Clarice es una mujer, sea eso lo que signifique cuando escribe desde su condición de viviente, contradictoria, litúrgicamente momentánea y sensible a la quemazón de la vida en cada uno de sus instantes.

Hay un amor deshuesado en las Todas las crónicas de Lispector. Una aproximación a la vigilia del ser. Ella todavía estaba en la cama, tranquila, improvisada. Ella amaba… estaba amando previamente al hombre que un día iba a amar. Quién sabe: eso a veces sucedía, y sin culpas ni dolores para ninguno de los dos. Allí estaba en la cama, pensando, pensando, casi riendo, como ante un folletín. Pensando, pensando. ¿En qué? No lo sabía. Y así se dejó estar.

La raíz firme de las cosas crece en nosotros mientras leemos. Y por eso existimos.

Todas las crónicas. Clarice Lispector. Penguin y Siruela, 2026. Traducción de Elena Losada y Teresa Matarranz. 647 páginas. 13,95 euros

a las letras En carrusel

 Entrada anterior

David Graeber: la alegría radical de imaginar otro mundo posible

–27 abril, 2026

Entrada siguiente 

Viaje por los Estados Unidos

–4 mayo, 2026

Autor:  Aurora Arredondo

Artículos relacionados

Ziortza Perea – 5 septiembre, 2026 | Comentarios cerrados

No siempre fui capaz de identificar la luz.

No siempre fui capaz de identificar la luz. Ese destello de color que inunda mi mágico mundo… Ese mundo del

Txefe Martinez Aristín – 1 septiembre, 2026 | Comentarios cerrados

Aves, peces y otros animales migratorios

Pilar Hernández Urgoitia – 25 agosto, 2026 | Comentarios cerrados

De Doña Casilda a Nueva Euzkadi: banderas, violencia y el sacrilegio de reírse de Sabino Arana

Aurora Arredondo – 23 agosto, 2026 | Comentarios cerrados

Mujer de pie, hombres de hierba: Chantal Maillard y el desasimiento del yo

Revista Hincapié – 21 agosto, 2026 | Comentarios cerrados

Como decíamos ayer: fray Luis de León y la luz

Ziortza Perea – 18 agosto, 2026 | Comentarios cerrados

Mar de cascadas

Nuria Bezana – 13 agosto, 2026 | Comentarios cerrados

Ceuta: 83 muertos. ¿Quién responde?

César Valdés – 30 julio, 2026 | Comentarios cerrados

Víctor Jara: más de 50 años para encontrar al último condenado

Búsqueda

Hemeroteca

Temática

La libertad se consigue página a página

Banner Hincapié

Banner ONG vasca

Qué es Hincapié

Conectados con el mundo

Colabora con nosotros
Aviso legal
Copyleft © 2016 — 2026 — Revista Hincapié. CC BY‑SA 3.0