
Maialen, estaba enamorada, fagocitada,
y eso le llevaba a disculparle y sacarle la cara.
Declaración de testigo
encuentro
desde el apartahotel
la ciudad se enciende
como mis venas
luces quietas
corrientes de luces
pasan luciernagas
sobre ruedas
en el bosque alto
de la noche robada
de tus manos
salen flores como dedos
de tus muslos arcos asaltantes
ojivales
puede ser que mi pecho
tenga escaleras hacia un corazón
con entrada de luz
y todo tu cuerpo sea
de cúpula con cara de esquife
puede ser
aunque tus ojos
arrojen piedras
pero consentí verte siempre que querías
a pesar de la orden de alejamiento
consentí
mas el crimen es tuyo
mío fue sentir algo que no entendía
¿entender qué? ¿entiende la raíz la necesidad de árbol?
¿comprende cualquier mal los años del calendario?
¿por qué perdura la altura del crimen?
brutal maldad
te puedo incluso perdonar
consentí consentí verte
pero nunca olvidaré tu saña de puñal
y las horas que dejaste
a nuestra pequeña mirándome muerta
yo sí comprendía
aunque no sé por qué
¿y ella? mi pequeña
recién raíz brote de existencia
exhalación de luz exigua expresión
ella
sola
miraba
mi cuerpo talado