La pólvora de la metrópoli ha sido agotada. Y el Mcluhiano Rajoy, morador de La Moncloa parece haberse agotado en su propio mensaje disquisitivo. Pillado en el vacío más hipster:
¿Y si Mariano decide suprimir la nacionalidad española para que los catalanes no dispongan de ella? ¿Y si suprime por uno de esos errores como hilillos de plastilina la nacionalidad española entera? España no había pendido de tan hilarante tensión desde la reconquista de Pelayo. Margallo problema. De alta y Morenes-ia moral. La estima gongoriana del ministro del ejército hace ya sus rimas:
cien cañones para no quedarnos a dos velas,
viento por la Ppopa, vaya tela
no huye sino vuela una catalunya mercantil
las siete plagas de egipto
ojalá sirvan de treta
y que se conviertan en mil