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Jenny Marx: una vida detrás de la revolución

Iñigo Elortegi 9 febrero, 2019     Comentarios cerrados    

Apenas habiendo dejado a la posteridad 72 pequeñas hojas, Jenny Marx es una ignorada protagonista del siglo XIX. Y sin ella, sin duda el siglo XX hubiera sido muy diferente. Fue la transcriptora y correctora de su esposo, Karl Marx. Había renunciado a su linaje aristocrático para seguir con el joven Marx el camino de la revolución. Y pocas personas como ella se encomendarían a tal tarea. Perdería a cuatro de los siete hijos que tuvo con Karl, a quienes apenas podía mantener. Breves Escenas De Una Vida Agitada es la enriquecedora autobiografía recatada en un alarde de arqueología editorial por El Desvelo Ediciones. Esta breve y gustosamente editada joya ha sido traducida y anotada por Eva Gallud Jurado.

El minúsculo apartamento de los Marx en Dean Street, en el Soho londinense cubierto de hollín, vigilado por la policía que los asedia constantemente, es uno de los principales cuarteles revolucionarios del mundo industrial. Jenny Marx es su oficiosa secretaria. Compila las comunicaciones postales que llegan de una Europa en guerra social desde la infructuosa revuelta de 1848. Resume, transcribe, corrige y aporta correcciones teóricas a los manuscritos de Karl. Las visicitudes políticas que rodean a Marx son mayúsculas. En toda Europa una ola contrarevolucionaria destierra a disidentes a remotos lugares como Londres. Muchos acaban en la atestada casa de los Marx. El movimiento obrero comienza a organizarse en la Inglaterra industrial, pero no sin escisiones intestinas. El Propio Karl sufrirá ataques desde las diferentes facciones demócratas. Proyecta sus primeras grandes obras. Yenny ordena las notas, aportaciones. En medio, hijos que nacen y mueren, enfermedades, luchas sin cuartel para malvivir y dar de comer a los hijos vivos. Karl, el gran Marx no es el gran Marx de la familia Marx. Es la estenuada Yenny el cartílago y el tuétano frente a tanta adversidad e injusticia. Si ella reconoce el esfuerzo de Karl, el suyo propio va también en el de él. A propósito de los 15 años que les costó escribir El Capital, Yenny escribe:

«son pocos los libros que hayan sido enscritos en circunstancias más difíciles. Podría escribir su historia secreta donde contaría muchos problemas, angustias y tormentos nunca revelados. Si los obreros tuvieran una mínima idea de los sacrificios que fueron necesarios para el nacimiento de esta obra, que se escribió solo para ellos y por su bien, quizá mostrarían un poco más de interés».

Breves Escenas De Una Vida Agitada permite sentir la desazón de la injusticia en el capitalismo salvaje industrial. Los Marx vieron morir a sus hijos como lo hacían las familias de mineros o la inmensa masa de proletarios del mugriento Londres de finales de siglo XIX. La suya fue la mugrienta realidad de todas las familias proletarias del mundo. Consecuente con una vida elegida y que pudo evitar debido a su procedencia aristocrática, y consecuente con el ideal revolucionario que comparte con Karl, sufre las consecuencias de un capitalismo,inclemente,y de unos Estados autoritarios. Este diario es un prodigio sin igual: jamás en tan poco, alguien pudo contar tanto. Al contrario que su salud, no se quiebra en Yenny su fe en el hombre con el que comparte destino. A pesar de la infedilidad de él.

La aguda mirada de Yenny puede establecer una perspectiva más esencial del marxismo. Desde las izquierdas de las cuatro esquinas del planeta se ha abandonado cualquier incomóda referencia a Marx. Yenny sintetiza el sustrato de la  lucha de los Marx contra la injusticia y la explotación de un capitalismo antaño de hollín y hoy de cuello blanco. La autobiografía de Yenny es un material indispensable para acercarse al Marx real, anclado en su clase social trabajadora. El ideal que abraza Yenny se transmite en toda la crueldad de la explotación que aún pervive: a las personas trabajadoras se las exprime de tal forma que acaban luchando por obtener el pan con el que mantenerse vivos para seguir produciendo. Yenny y su familia son oscuros trabajadores a destajo. Cómo no iban a ser ellos los descubridores de la plusvalía.

En su descarnado y sucinto relato, Yenny nos lleva a los registros nocturnos de la policía, las amenazas de los acreedores, las visitas constantes a las casas de empeño. Solo su perseverancia inquebrantable les permitirá mejorar su situación con la que poder salir del insano West End. Yenny observa a sus hijos vivos correr por los parques de Londres. Los Marx tuvieron lugar en la historia. Pero sería más exacto decir que nos sucedieron a todos los seres humanos de todos lugares y épocas. Esta biografía de Yenny Marx está a la altura de cualquiera de los grandes libros del gran Marx. A partir de hoy, habrá que leer a Marx, a Yenny Marx.

 

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Autor:  Iñigo Elortegi

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