
En medio del debate de si el presidente francés reconocería o no el Estado palestino, Elie Barnavi, exembajador israelí en París comenzaba así su carta en el diario Le Monde al presidente Macron: “Señor presidente, si no se plantean sanciones inmediatas a Israel, lo que acabará por reconocer será un cementerio”.
Las exportaciones de armas de Israel aumentaron un 14 % el año pasado, alcanzando la cifra récord de 14.800 millones de dólares, de los que la mitad se integraron en acuerdos comerciales y bancarias con países de la Unión Europea.
Al cambiar la distribución de la ayuda alimentaria en Gaza, Israel fuerza el desplazamiento de los palestinos ya desplazados anteriormente por el ejército. Más de cuatrocientas personas han muerto en los escasos centros de recogida de alimentos. Una investigación de la ONG Forensic Architecture muestra que, desde el cese del alto el fuego en marzo, Israel ha atacado constantemente zonas hacia las que dirigía a los civiles gazatíes. No solo mueren quienes buscan ayuda, 800 gazatíes hasta el momento, sino también trabajadores humanitarios. Israel afirmó que el asesinato de siete trabajadores humanitarios de World Central Kitchen en abril de 2024 fue accidental. Desde octubre de 2023 ha matado a 452 trabajadores humanitarios.
El presidente Netanyahu asegura que la ocupación de toda la franja de Gaza busca destruir a Hamás. Resulta poco convincente si se considera su conducta en Cisjordania, donde la Autoridad Palestina, controlada por Fatah, que se opone a Hamás, ostenta el poder. Israel ha asesinado a mil palestinos en Cisjordania desde el 7 de octubre, empleando muchas de las mismas tácticas empleadas en Gaza. El gobierno ha armado a los colonos israelíes con más de 150.000 fusiles de asalto. Las fuerzas de ocupación han bloqueado el acceso a ciudades y pueblos palestinos. Se ha negado el acceso al agua y los alimentos a las comunidades de pastores de toda Cisjordania, en un intento de forzar su desplazamiento, táctica que ha tenido éxito en pueblos como Wadi al-Siq. Israel también ha devastado campos de refugiados, incluidos los de Yenín y Tulkarem, destruyendo viviendas e infraestructuras.
La relatora especial de la ONU para Palestina, Francesca Albanese, ha señalado que Cisjordania está sufriendo el peor ataque militar desde la Segunda Intifada, y que el propósito es la limpieza étnica. El personal de Médicos Sin Fronteras ha observado «ambulancias bloqueadas por las fuerzas israelíes en los puestos de control mientras transportaban pacientes críticos, instalaciones médicas rodeadas y allanadas durante operaciones activas, y trabajadores de la salud sometidos a violencia física mientras intentaban salvar vidas». En los catorce meses posteriores al 7 de octubre, la OMS registró más de 694 ataques contra la atención médica en Cisjordania, incluyendo hospitales, infraestructura y personal. Un editorial reciente en Haaretz se refirió a la «gazaficación de Cisjordania». «Todo ha sido permisible en Gaza», continuaba, «y ahora, todo es permisible también para los soldados en Cisjordania. En ambos lugares, nada es tan barato a los ojos de las Fuerzas de Defensa de Israel como las vidas palestinas».
Abraham Burg (Jerusalén, 1955), expresidente del parlamento de Israel, ha firmado hace una semana, junto a decenas de personalidades de su país, una petición internacional reclamando sanciones a su país. En declaraciones al corresponsal del diario El País (3/08/2025) declaró: “Quizás el Israel que se ha distanciado de sus valores fundacionales y que ahora desafía las mismas normas internacionales que lo hicieron nacer, ha perdido el derecho a existir”.
Burg emite la crónica de Israel: “los colonos han tomado el control – o diría incluso secuestrado – del sistema político. Son una minoría en población y en presencia política tienen un enorme impacto en el ejército y en el sistema (…) [sólo] creen en una política mesiánica y escatológica. Benjamín Netanyahu es el peor primer ministro que el pueblo judío ha tenido jamás. Es un prisionero en manos de los extremistas de su propio Ejecutivo, y no gobierna bajo el interés del bien común. Lo que le mueve es su interés personal y su codicia”.
El 7 de octubre de 2023 Hamás capturó 251 rehenes, y mató a 695 civiles israelíes, incluidos 36 menores, 71 civiles extranjeros y 373 soldados y policías. Desde entonces Israel ha matado a 60.000 gazatíes, más de 1.000 cisjordanos y 800 gazatíes en los puntos de distribución de alimentos. Prevé desplazar a 800.000 habitantes de la Franja.