Revista Hincapie
Inicio › Barataria › En carrusel › me quiero distinto: pero…Pasolini

me quiero distinto: pero…Pasolini

Txefe Martinez Aristín 17 agosto, 2023     Comentarios cerrados    

Hoy he andado por la Gran Vía. Agosto y gentío. Soy gente. Doy un paso nuevo hacia mi propia extinción. Eso sí, muy acompañado.

La ciudad está cubierta de cejas enarcadas, de ojos de noria. Turistas ociosos que hacen trabajar los músculos de la cara. Mueven representaciones, algún afecto del ánimo en el rostro. Apacibles, risueños, placenteros. Alguien levanta la mano súbitamente. Se afirma sobre los pies y señala algo. Alguien. Binario fluido de coches y gente. Vínculo de la especie. Biotopo de semovientes y bípedos.

Hay escaparates llenos de cosas que no necesito. Fluidez de río cristalino. Quiero encallar. Varar. Encabezar lentitud. Sumergirme quieto en los pasos. Mido y cuento lo que no tiene medida. Infinitos. Ilimitados. Inevitables. Los expertos dirán tantos por cientos. Ocupación y pernoctación de los visitantes. Epíteto propio de sus atributos. Turistear. Turiferarios de las llamadas de excelencia. Turbion. Multitud. Turbina de la economía. Producto Interior Bruto. Rueda de euro. Fuerza viva que fotografía pintxos en las terrazas de los bares. Atracción culinaria. Untadura y a otra cosa: van a sacar fotos y selfies a la fachada del ayuntamiento. Toda ciudad que quiere estar en el mapa es un canguro ahíto de hosteleros. Hoteles. Peluquerías. Estéticas… y otras comerciales crías que completan su desarrollo en la bolsa ventral de las calles. Los automóviles repostan en surtidores. Los humanos se aderezan en surtidos hedonísticos. Eudemonia.

Sigo andando con mis latinajos. Del muelle de Uribitarte salen lanchas con turistas. Mañana es la Vírgen de Begoña. Le pediré que naufraguen. Prosigo. Tomo una dirección. En Pozas me encuentro con una amiga. Me dice que parezco un guiri.

Barataria En carrusel

 Entrada anterior

Santiago Rosero y sus crónicas de

–12 agosto, 2023

Entrada siguiente 

Sidnead, ¿aún lloras?

–17 agosto, 2023

Autor:  Txefe Martinez Aristín

Artículos relacionados

Ziortza Perea – 5 septiembre, 2026 | Comentarios cerrados

No siempre fui capaz de identificar la luz.

No siempre fui capaz de identificar la luz. Ese destello de color que inunda mi mágico mundo… Ese mundo del

Txefe Martinez Aristín – 1 septiembre, 2026 | Comentarios cerrados

Aves, peces y otros animales migratorios

Pilar Hernández Urgoitia – 25 agosto, 2026 | Comentarios cerrados

De Doña Casilda a Nueva Euzkadi: banderas, violencia y el sacrilegio de reírse de Sabino Arana

Aurora Arredondo – 23 agosto, 2026 | Comentarios cerrados

Mujer de pie, hombres de hierba: Chantal Maillard y el desasimiento del yo

Revista Hincapié – 21 agosto, 2026 | Comentarios cerrados

Como decíamos ayer: fray Luis de León y la luz

Ziortza Perea – 18 agosto, 2026 | Comentarios cerrados

Mar de cascadas

Nuria Bezana – 13 agosto, 2026 | Comentarios cerrados

Ceuta: 83 muertos. ¿Quién responde?

César Valdés – 30 julio, 2026 | Comentarios cerrados

Víctor Jara: más de 50 años para encontrar al último condenado

Búsqueda

Hemeroteca

Temática

La libertad se consigue página a página

Banner Hincapié

Banner ONG vasca

Qué es Hincapié

Conectados con el mundo

Colabora con nosotros
Aviso legal
Copyleft © 2016 — 2026 — Revista Hincapié. CC BY‑SA 3.0