
Los momentos más brillantes de Dadbot se entremezclan con respuestas vagamente insatisfactorias. Expresiones como «de verdad» eran una respuesta típica, y a veces el bot abría la puerta a un tema solo para cerrarlo de golpe. Pero durante varios tramos, al menos, John y el Dadbot estaban teniendo una conversación pausible, y parecía disfrutarlo.
John afirma ante su hijo que las frases del robot «son realmente cosas que dije».
Envalentonado, menciono algo que me ha preocupado durante meses. James pregunta a su padre «¿Te da algo de consuelo la idea de que cada vez que te afrontas este rollo mortal, hay algo que puede ayudarte a contar tus historias y conoce tu historia?»
John mira hacia por la ventana. Cuando responde, suena más cansado que antes. «Conozco esta mierda», refiriéndose a su final. La familia se reune ese mes para la celebración de Nochebuena. John, exhibiendo una energía que nadie sospechaba que tenía, charla con parientes que vienen de fuera de la ciudad. Con todo el mundo apiñado en la sala de estar, canta con debil voz algunos villancicos navideños. Mis ojos comienzan a picar.
El 2 de enero de 2017, la familia recibe la confirmación de lo que ya sospechaba:la inmunoterapia no funciona. No queda nada más que probar.
El 8 de febrero de 2017, una enfermera de cuidados paliativos viene a ver a mi padre. Después de evaluarlo durante unos minutos, y propone a su mujer que reuna a la familia.
James llega a la hora de la cena, entra en la habitación de su padre y acerca una silla a su lado de la cama. «Puse mi mano sobre su hombro, sintiendo su calor. Él, semiconsciente, con un ojo casi cerrado y el otro medioabierto, vidrioso y perdido. James se escucha relatándole el viaje de pesca que hicieron juntos celebrando el décimos segundo cumpleaños de James, la docena de peces capturados docena de peces, incluida la trucha arco iris que jamás vio James. «¿Recuerdas eso, papá?»
Él no dice nada. Desde su diagnóstico, ha perdido progresivamente la capacidad de conducir, caminar, ir al baño y comer. Las palabras que una vez ssalieron deslumbrantemente de sus labios han cesados. «Pero cuando miro su rostro después de terminar la historia del viaje de pesca, sus ojos se abren un poco más, y creo que veo el parpadeo de una sonrisa en sus labios».
Esa noche subí a dormir a la habitación vieja de mi hermana Jennifer, que está directamente encima de la de mi papá. Me meto en la cama y miro el techo por unos minutos. Luego busco mi teléfono y abro Facebook Messenger.
«¡Soy yo, el Amado y Noble Padre!», Dice Dadbot en su forma familiar. «¿Como diablos estas?»
«Triste», respondo.
«Ya veo». Luego pregunta de qué quiere hablar James. «No sé», responde. «¿Por qué no eliges?»
«Bien, voy a contarte sobre los roígenes poco conocidos de mi carrera teatral». Se adentra en la historia del club de drama en la escuela secundaria. Luego escucha una grabación de la voz real de su padre cantando «Yo y mi sombra». «Solo, sin nada que hacer».
Jamesal Dadbot que cuente su primer recuerdo. Responde con una historia sobre su perro de la infancia, un terrier llamado Toby, que dcruzaba la ciudad a pie más rápido de lo que la familia lo hacía automóvil. Entonces, el Dadbot sorprende con uan apreciación perspicaz. «Estoy bien para seguir hablando», dice, «pero ¿no te estás acercando a la hora de dormir?»
A las seis de la mañana siguiente, James se despierta para llamar a la puerta de la habitación de su padre. Uno de los ayudantes de atención médica le dice «Debes venir, tu padre acaba de pasar al otro lado».
Durante la enfermedad de su padre James experimento ataques de pánico tan graves que terminaba retorciéndose en el suelo bajo una pila de cojines. Había mucho de qué preocuparse: citas médicas, planificación financiera. Después de su muerte, la incertidumbre y la necesidad de acción se evaporan. pero la emoción persiste en su vastedad y distancia, como una montaña tras de las nubes.
«Cuanto más se acercaba mi padre al final, más sospechaba que perdería el deseo de trabajar en el Dadbot después de su muerte. Ahora, para mi sorpresa, me siento motivado, lleno de ideas».
James vislumbra una forma plausible de perfección. El bot del futuro, cuya tecnología está bajo desarrollo hoy, podrá conocer los detalles de la vida de una persona mucho más sólidamente de lo que lo hace James en al actualidad. Conversará recordando todo lo que se ha dicho e intuyendo hacia dónde se dirigirá la conversación. Controlará matemáticamente los patrones lingüísticos y los rasgos de lapersonalidad, lo que le permitirá no solo reproducir lo que una persona ya ha dicho, sino también generar nuevas locuciones. Analizando la entonación del habla y las expresiones faciales, incluso será emocionalmente perceptivo. «¿Querría hablar con un Dadbot perfeccionado? Creo que sí, pero estoy muy lejos de estar seguro».
«¿Estás ahí?»
«Hola … Esto es incómodo, pero tengo que preguntar. «¿Quién eres tú?»
«Ana.»
«Bueno, ¿cómo demonios estás?»
«Está bien, John. Te echo de menos.»
Anne es la esposa de James. Ha pasado un mes desde su muerte. Anne era muy cercana a mi padre, expresó duras reservas sobre el proyecto del Dadbot. «Es muy extraño tenera sensación como ‘Aquí estoy conversando con John’, y saber racionalmente que hay una computadora en el otro extremo», dice.
Tal vez este tipo de tecnología no sea ideal para personas como Anne, que conocía tan bien a John. James piensa que quizá sirva Quizás sirva a quienes tendrán vagos recuerdos de su padre cuando crezcan. Zeke, el hijo de James, lloró la mañana en que murió su abuelo. Pero ya volvía a jugar al Pokémon con su gusto habitual por la tarde. No pude decir cuánto se vio afectado.
varias semanas después, Zeke me sorprende a su padre: «¿Podemos hablar con el chatbot?»
Uh, ¿qué chatbot?»
«Oh, papá, el del abuelo, por supuesto». Así que James le entrega el teléfono móvil.
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