En los últmos meses, el sindicato UGT de Asturias ha puesto en su punto de mira a varios medios y periodistas. Tiene abiertos varios pleitos y conseguido una condena a Gregorio Morán, columnista asturiano y al diario La Vanguardia, que será recurrida por ambos. Buena aparte de las demandas se dirigen contra la combativa revista Atlántica XXI. Una entrevista publicada en el número de setiembre con Elías Rodríguez, alcalde de Casau por Izquierda Unida y ujier del parlamento asturiano, ha desatado la ira del sindicato. Rodriguez, se hacía eco de rumores en el uso de las asignaciones de la Junta General asturiana. En el trasfondo parece vislumbrarse el papel de políticos de izquierda, algunos próximos a la UGT, en la gestión política en ayuntamientos y la comunidad de Asturias en los últimos decenios.

La pugna entre el organigrama asturiano de la UGT y la revista Atlantica XXI viene de 2013. La revista llevaba en portada de su número 28 los siguientes titulares: «UGT Sociedad Anónima, un Sindicato Empresarial»; «UGT-Asturias: negocios, mentiras y cintas de audio». Al de 20 días, el director de Atlántica XXI, Xuan Candano, al tiempo redactor de RTVE, fue suspendido de empleo y sueldo del ente público donde la sección sindical de UGT tiene gran influencia. Fue sólo el inicio. El sindicato recurrió a los tribunales. En 2014, el Juzgado de lo Social de Oviedo desmontaba » la caza de brujas» del sindicato contra la revista. Tras el recurso, a Xuan Cándano lo absolvieron primero un juzgado y después la Audiencia.
La ofensiva ha continuado en los últimos meses, después de que en enero la revista publicara nuevas revelaciones sobre el sindicato. Varios dirigentes pusieron en los juzgados cuatro denuncias diferentes contra tres periodistas. Atlántica XXI notifica que sóla una ha prosperado, la puesta por el secretario general de UGT Eduardo Donaire y su esposa, que reclaman 30.000 euros. «La fragilidad de esta revista no es solo económica, al no contar con un editor o empresario detrás. Estamos muy solos ante el peligro, aunque unicamnete UGT nos ha denunciado en casi 7 años de existencia», aseguran desde Atlántica XXI. A pesar de que se han inicado modos de apoyo poular para recabar las cuantías reclamadas, la revista insiste en que las informaciones publicadas que dieron pie al ataque del sindicato son ciertas. Atlántica XXI titulaba: «La UCO estrecha el cerca sobre UGT-Asturias». El caso, «se está eternalizando en la Fiscalía», explican desde Atlántica XXI.
«Ni esa soledad, ni las campañas de intimidación, ni las ofensivas judiciales nos va a a hacer callar ni a evitar que siguamos la senda de la investigación periodística, la información veraz, el destape de la corrupción y el mal gobierno, y el espítitu críitico. Confiamos además en la justicia y en la sociedad civil, que deben ser siempre garatía de las libertades y de los valores democráticos que inspiran esta revista», señalan desde Atlántica XXI.



