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Relatos de Hunos

Txefe Martinez Aristín 28 noviembre, 2015     1 comentario    

hunos

Cosas que sobrevienen juntas

Me frio dos huevos en un afeite recalentado. Sí, afeite, han leído bien, no es error de imprenta ni de autor. Que no. Mi austeridad aprieta y el aceite está caro. Y los cosméticos también, dirán. Sepan: para la belleza del cuerpo, si, pero para la higiene no. Que están por los suelos las marcas blancas de simply. Gel de baño. Huevos al gel de baño. Suena a receta de cocina de televisión o a conferencia culinaria de algún cocinero de relumbrón. Están de moda. Cultura es un apelativo que se pone hasta a los pinchos y a la cocina i+d+i.
Y a qué viene esto… ah, sí, es que me voy con tanta digresión. Estaba con lo de huevos y cosmética. Freír un huevo gel. ¿absurdo? ¿Contrario a la razón?, ¿sin sentido? ¡Vaya vaya! ¿Extravagante, irregular? Acaso ¿chocante, contradictorio? ¿irracional, arbitrario, disparatado?

Todo y más entra en el cajón de la boca si lo dicen o en el córtex de su cerebro si lo piensan. Adelante, abran acequias y canales en sus bien ordenadas realidades, que desciendan por el talud de su nivel ordinario desaprobaciones que engrosan las roldanas de sus motores.
Me consuelo pensando que quizá todas esas descalificaciones las emplearon más gordas, con insultos incluídos, con un superávit que excede el haber de cualquier caudal, dirigidos al que fue diputado general de Vizcaya. José Luis Bilbao, se llama, cuando dijo aquello de “tranquilos, nunca escribiré mis memorias”. Se refería con semejante trapaza a los que hacen pagos con fajos de billetes sin demostrar su origen, los que tenían grandes sumas en paraísos fiscales, los que han repatriado dinero de origen desconocido. A todos ellos les decía que pueden estar tranquilos. Personaje abstergente este con apellidos de hospicio. Pulcro, envarado en su traje, estirado en su biperación. Provisorio en la recaudación de impuestos que se ponen en alguna parte para cuando hagan falta. Que es que los legos no entendemos, que eso se llama ajustar a la legalidad fiscal el dinero procedente de negocios delictivos o injustificables.

Discurso de abubilla que se fue. ¿Quedó limpia y purificada de materias viscosas las superficies orgánicas de nuestros días democráticos?

No. Hoy ocupa un alto cargo en el tribunal de cuentas.

Me abstraigo de proseguir con sus virtudes. Tal vez en un año se ha vuelto funcionario ejemplar. También los canallas pueden ser felices. Los delitos por omisión y prevaricación caducan enseguida. Que no son como los yogures de ahora.
En la radio están diciendo que ya tenemos presupuesto para 2016, que si hubieran actuado contra los manguis de cuello blanco habría menos dinero para garantizar servicios sociales. Bueno, eso me ha parecido oír, con la fritanga no me llegado muy diáfano. Voy a retirar la sartén y apagar el butano, a ver si me lo aclaran.

Están dando un anuncio de colchones.

sala_espera1

Momento sin suceso

Los pliegues de la cortina ponen carriles al cielo que hay detrás de la ventana. Ordenan la mirada que va de alguna parte de dentro a otra de afuera.

Tuvo que pensar eso para alejar su atención de la mujer que tenía enfrente. En la sala de espera enmoquetada unas sillas se despliegan por las cuatro paredes blancas. Este color resalta más los diplomas de licenciatura de las diversas especialidades de odontología. Cuadros de máster enmarcados en brillos de bronce cadenan el lugar.

De nuevo dirige la mirada a la mujer. Se detiene en detalles de su cuerpo. Piensa “su pelo arrolla el aire”. Ha sonado tan alto y claro en su cabeza que duda, ¿lo ha dicho?

La mujer se mantiene inclinada sobre una revista. Con la cabellera de serpientes arrastrándose hacia la página abierta. De repente suena un timbre. Luego unos pasos por el pasillo. Otro hombre entra en la sala de espera. Las serpientes se vuelven hacia él cuando la cabeza de la mujer se endereza verticalmente.

El hombre que estaba le mira. Su figura suplanta cualquier palabra. Diezma todo.

En su boca siente la mordedura de un pedazo de su vida.

Justo en el momento en que la enfermera lo nombra.

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Autor:  Txefe Martinez Aristín

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1 Comment

  1. Ambrous
    – 30 noviembre, 2015 - 21:49

    ¿Pero no se había terminado la crisis en España?, Abengoa se hunde …

    http://www.elmundo.es/economia/2015/11/30/565b4af922601da2698b45e2.html

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