Una sombra de hace 18 años cubre de nuevo Argentina. El trueque ha vuelto a ser motor en la economía diaria. Las sopas populares y los servicios asistenciales, desbordados. De nuevo una recesión galopante. El peso argentino ha perdido en los últimos cinco meses la mitad de su valor sobre el dólar norteamericano. La tasa de inflación se ha qudado en el 44%. Los salarios, desde luego, no han aumentado. El muy liberal presidente ha solicitado ayuda al Fondo Monetario Internacional que gustoso ha accedido a inyectar 56.000 millones de dólares. Con eso, la Argentina podrá pagar sus deudas y restringir su presupuesto hasta alcanzar un déficit de solo el 1,9% en este año de 2019.
LLueve sobre mojado en el cono sur americano. Todo el mundo, excepto los que esperan especular en este rio revuelto, teme que a la Argentina le pase lo que a Grecia tras el rescate que le brindó el FMI. Más pobreza y miseria encadenada para el futuro. En mitad de un aumento de los precios básicos para las clases populares, Macri ha comenzado un progresivo recorte en educación públca y sanidad, además de en los empleos públicos. Tras su llegada al poder en 2015, el precio de la electricidad se ha disparado un 1.300%. la edad de jubilación ha pasado de los 65 a los 70 años para los hombres y de los 60 a los 63 para las mujeres.
Mientras las encuentas ya sitúan al liberal Macri al nivel más bajo de los Kirchner. El viento liberal parece haberse trasformado en irrespirable en la Argentina. Una rueda que vuelve a girar sobre su propio fracaso: adelgazar el estado para privatizarlo y obtener beneficios que se quedarán en los caminos de comisionistas y millonarios, mientras el FMI extraerá cada céntimo de dólar en ajustes.
En otro lugar muy lejano del planeta suena una canción parecida. En el Bósforo, Turquía tambiñen encalla. Fuerte endeudamiento y una galopante dependencia a la «inversión» extranjera. El muy liberal Financial Times avisa que Africa del Sur podría ser el próximo país «emergente» en caer en una situación similar. Si Adam Smith levantara la cabeza, él que como liberal desconfiaba del capitalismo y aspiraba a la riqueza de las naciones! Argentina tiene un 27% de su población en la pobreza.
