Revista Hincapie
Inicio › En carrusel › Reportajes › ¿Se está agotando la izquierda? (I)

¿Se está agotando la izquierda? (I)

Iñigo Elortegi 13 abril, 2021     Comentarios cerrados    

Dos “sucesos” en las últimas semanas, en apariencia, inconexos. La web cuartopoder.es, ligada al partido Podemos, echaba el cierre. El secretario general de este partido, y vicepresidente del gobierno español, Pablo Iglesias Turrión, anunciaba que no solo dejaba su cargo en el gobierno, sino también el liderazgo del partido. Si se considera que Podemos vino a confirmarse desde 2014 como la nueva izquierda española, un aire de desgaste ideológico parece ceñirse sobre el partido morado.

Los colaboradores del diario digital cuartopoder.es desgranan en su despedida un amargo camino a Ítaca. Algunos recuerdan la efervescencia ilusionante en la gestación de Podemos que pareció tener en el vigoroso encuentro en la plaza del Sol de Madrid aquel 31 de enero de 2015 la eclosión cercana al “asalto a los cielos”, es decir de conquistar el Estado.

Cientos de miles de esperanzados colapsaron Madrid ese día para recordarle al entonces presidente Rajoy (“Mariano, tic, tac, tic, tac”) que le quedaba en el gobierno poco tiempo. Era esa marea, entonces marea, para después definirse más concretamente como partido, desprendiéndose en ese trayecto de buena parte de su capital impugnador y de su corpus militante

Mariano Rajoy permaneció casi seis años más en el poder. Pareció una eternidad. Aunque como contrapartida Podemos, a pesar de sufrir la cresta de su propia ola, se situaba como tercera fuerza electoral en España.

La nueva izquierda surgió armada con un andamiaje teórico relativamente renovado. Aunque se ha venido a definirlo como populismo, lo cierto es que las columnas retóricas que sostuvieron el discurso de Podemos en sus dos primeros años venían heredadas en parte del baúl retórico del 15-M español. Este movimiento que dejó de serlo muy pronto también sufrió su deshilvanamiento prematuro. En los primeros días de marzo de 2011 hubo un riesgo de convertirse en un mayo del 68 sin jerarquías ni tutelas. El riesgo era que aquella confluencia dispar impugnara el propio modo de vida y la administración del ser colectivo e individual.  Pronto el 15-M pasó a ser una especie de parlamento popular que reivindicaba en documentos pasados de comisión en comisión la exigencia de reformas para que el bipartidismo dejara algo de su manga para la irrupción de un nuevo o nuevos partidos.

La impugnación del régimen del 78, es decir el concordato de trasposición que el tardo franquismo hizo para mutarse en democracia liberal constituyente en 1978, crítica que enarboló la naciente nueva deshilvana miento izquierda, dio paso, una vez la cercanía y la posibilidad de alcanzar el poder, a revisar las máximas antes esgrimidas y sustituirlas por realistas “propuestas en clave de progreso y libertades”, es decir, el arte de la política de lo posible.

La batalla ideológica de la izquierda en el siglo XX se mira como en un espejo en la nueva deshilvana miento izquierda española. El diagnóstico del presente que esta hace está aún marcado por el tiempo lineal progresivo, por tanto, progresista, creciente, desarrollador, es decir el inefable Progreso con mayúsculas que el marxismo creyó ver como dogma en ejercicio de la historia. Ese progreso tiene su finitud, pues el entorno, aunque no los mercados ni el capital, son finitos. Los debates de la nueva nueva izquierda se han prodigado no en impugnar los principios del modo de vida mercantilizado y en peligro en nuestra era, sino en perfeccionar los nuevos sintagmas del lenguaje del poder para su correcta conquista, y el perfeccionamiento del sistema de vida que las antiguas jerarquías no habían sabido optimizar en pos del sumo progreso.

Los avatares de la izquierda socialdemócrata se remueven desde el reciente pasado. El frustrado dominio del laborismo británico de postguerra nacionalizó las minas de hierro y carbón, el telégrafo, la electricidad, la radio, la aviación civil y el trasporte por carretera y ferrocarril, además de crear el sistema público de salud y el sistema nacional de vivienda. Ese laborismo hizo entrar a Gran Bretaña en la OTAN, y optimizó junto a los sindicatos el incremento de salarios en función del aumento de la producción. La socialdemocracia laborista se organizó como una magnifica máquina electoral y apuntaló hasta donde fue posible la extracción barata de materias primas en la economía y de la fuerza del trabajo.

La nueva izquierda griega, el en primer momento hermanado partido con Podemos Syriza, tuvo que liderar y llevar a cabo la receta ultraliberal que Europa impuso para salvar la crisis de 2008.

El intrincado devenir de Podemos en España ha quedado constreñido como un cuerpo atado del que se tira en diferentes sentidos. La conquista del Estado como única vía de hacer política, ha venido a convertirse en una defensa del estatus quo que antaño se pretendía impugnar: la jerarquía política en la toma de decisiones de la sociedad mediatizadas por los partidos, las fuerzas del orden que garantizan la “unidad” social y territorial, y las reglas de mercado todas ellas garantizadas en la constitución española que ahora la nueva izquierda enarbola frente a una supuesta deslealtad constitucionalista de la derecha española.

La marcha en frío, o la sucesión si se prefiere, de Pablo Iglesias Turrión al frente de Podemos tiene un significado áureo que deja a la nueva izquierda en España en la tesitura de prolongar el camino de coalición con el PSOE en el gobierno o plantearse si hay vida más allá del gobierno o en el afuera del estado.

En carrusel Reportajes

 Entrada anterior

Apartheid en el Jordán

–28 marzo, 2021

Entrada siguiente 

Castigo tras la muerte de un afroamericano

–22 abril, 2021

Autor:  Iñigo Elortegi

Artículos relacionados

Aurora Arredondo – 12 septiembre, 2026 | Comentarios cerrados

11 de septiembre de 2001 (y II)

Y esa noche espectral, del 11 al 12 de septiembre de 2001, os acordáis, mientras caían los andamios del día.

Aurora Arredondo – 11 septiembre, 2026 | Comentarios cerrados

11 de septiembre de 2001

Ziortza Perea – 5 septiembre, 2026 | Comentarios cerrados

No siempre fui capaz de identificar la luz.

Txefe Martinez Aristín – 1 septiembre, 2026 | Comentarios cerrados

Aves, peces y otros animales migratorios

Pilar Hernández Urgoitia – 25 agosto, 2026 | Comentarios cerrados

De Doña Casilda a Nueva Euzkadi: banderas, violencia y el sacrilegio de reírse de Sabino Arana

Aurora Arredondo – 23 agosto, 2026 | Comentarios cerrados

Mujer de pie, hombres de hierba: Chantal Maillard y el desasimiento del yo

Revista Hincapié – 21 agosto, 2026 | Comentarios cerrados

Como decíamos ayer: fray Luis de León y la luz

Ziortza Perea – 18 agosto, 2026 | Comentarios cerrados

Mar de cascadas

Búsqueda

Hemeroteca

Temática

La libertad se consigue página a página

Banner Hincapié

Banner ONG vasca

Qué es Hincapié

Conectados con el mundo

Colabora con nosotros
Aviso legal
Copyleft © 2016 — 2026 — Revista Hincapié. CC BY‑SA 3.0