
Un cantante tuitea dos comentarios sarcásticos sobre dos candidatos del PSOE y el PP, y la noticia internacional es que un tribunal español no lo ha metido en la cárcel por dos siglos o enviado a Guantánamo a sus descendientes ni a los 120 familiares más cercanos por integración en banda terrorista. La noticia es que la inquisición ha tenido una mala semana en la Audiencia Nacional. El cantante salvado de la cruxifición es César Strawberry, vocalista de los Def Con Dos. Su primer tuit fue:
“El fascismo sin complejos de Esperanza Aguirre, política del PP, me hace añorar hasta los Grapo”.
El segundo tuit, tras conocerse la adhesión del exmilitante del PP Ortega Lara al partido Vox, que acusaba nada menos que a dos presidentes de ser corifeos de ETA, es el siguiente:
“A Ortega Lara habría que secuestrarle ahora”.
La fiscalía pedía un año y ocho meses de ibérica condena, como si padecer la justicia ibérica no fuera ya suficiente pena. En estas el propio tribunal se ha hecho un lío, pues no tiene poco con la pena que ya los jueces llevan encima, como para dilucidar las andanzas y palabrerías de un tipo que hace llamarse Strawberry. A los magistrados del tribunal les sonaba a Beatles, a mermelada de supermercado que hay cerca de la audiencia que quizá la sirvienta de algún magistrado compra para la merienda con matequilla de los hijos de su señoría. Resolución: el resultado de la quiniela es un 2. Es decir, dedo gordo hacia arriba. Ultimamente se libran muchos de la quema: hoy el barbas del cantante, ayer un juez famoso por hacer su trabajo contra la corrupción en Castro, Cantabria; mañana a saber quién. La mermelada de strawberrys puede desbordarse. Igual es que los tiempos están cambiando pero para no variar.
La libertad de expresión en España es un cartel de latón en una estación de servicio abandonada hace 30 años. El viento la ha girado tantas veces que señala el subsuelo. El subsuelo está árido. Aunque, como dice el lema de la camiseta de César Strawberry, la culpa de todo la tiene Yoko Ono. O no. Un yoko es un yoko y un ono es un ono.O no.