En la grisácea y especulativamente renovada capital vizcaína, hay más de 17.000 viviendas vacías. En las últimas semanas, los esforzados agentes antidisturbios de la policía autonómica se ganaron el jornal en el dispositivo que permitió el deshaucio de dos familias. La protesta y la lucha vecinal ha ido más lejos. En las últimas horas, el