A principio, estos jóvenes alemanes enviaban cartas y peticiones a las diferentes administraciones con el objeto de que se retirasen de la vía pública la multitud de cámaras que hacen de Gran Ojo orweliano. En vano. Así que, a modo de juego, decidieron poner en marcha CAMEOVER. Organizados en pequeñas brigadas, graban la «retirada» de