Un fantasma recorre nuestra era. Un fantasma mimético y versátil: es el fantasma de la conceptualidad abstracta de masas. Las Grandes Causas Justas, políticas, sindicales, sociales, culturales, de conducta e incluso del gusto están hoy en día envueltas en un conceptualismo santurrón, y que, cuanto más limitado, irreductible y sectario es, más se le aprecia.