Se ha ceñido sobre la capital de Sudán, Jartum, un apagón luminoso esta noche del 19 de junio de 2019. Un joven, al que iluminan los flashes de los teléfonos móviles, corea junto a miles de manifestantes cánticos y rimas en favor de la libertad.
Siete meses antes el país comenzó a desafiar al férreo pero languideciente régimen de Omar al-Bashir. Como un soplido de atrevimiento primaveral, en abril de 2019, los manifestantes organizaron una sentada en las proximidades del cuartel general del ejército en Jartum. El 11 de abril, los militares depusieron el régimen de 30 años de al-Bashir. Sin embargo las protestas continuaron. Las calles y aldeas exhalaban un anhelo de poder que impugnaba la nueva y al mismo tiempo vieja tutela de los militares. El 3 de junio, las fuerzas gubernamentales abrieron fuego contra manifestantes desarmados. Decenas de personas murieron y muchas más resultaron heridas. Tres días después, la Unión Africana sancionó a Sudán, en medio de una condena internacional por la masacre. Entonces, la nueva junta militar impuso apagones y el cierre de Internet. Los manifestantes se comunicaron mediante mensajes de texto, el boca a boca y megáfonos. A pesar de otra severa represión el 30 de junio, el movimiento a favor de la democracia finalmente logró firmar un acuerdo de poder compartido con los militares el 17 de agosto.
Yasuyoshi Chiba captó a esos jóvenes aquel 19 de junio de 2019. Es el fotógrafo jefe de la Agencia France-Presse (AFP) para África Oriental y el Océano Índico, actualmente con sede en Nairobi, Kenia. Su fotografía ha ganado el World Press Photo 2020.
