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Victoria de un pequeño pueblo en Francia, debate en toda Europa

Iñigo Elortegi 5 octubre, 2012     1 comentario    

El viento raudo como de tramontana que recorre al llegar el otoño la villa de Nonville llegó con fuerza a París y de aquí a toda Europa. También el agua de sus acuíferos subterráneos que a través de la cuenca del Seine et Marne nutre la capital donde se toman las decisiones políticas que ahogan o hacen flotar al país. Pero sobre todo, Nonville, con sus apenas 600 habitantes, ha puesto en punto muerto cuantos proyectos de extracción de petróleo y gas estaban previstos mediante la técnica de fractura hidráulica o Fracking. Esta es la historia de una suma de luchas pequeñas que han conseguido poner rodilla en tierra en Francia a las todopoderosas  empresas del gas. En la distinta España están previstos un sinfín de prospecciones utilizando el mismo sistema.

El gas de pizarra se halla alojado en roca muy poco porosa a kilómetros de profundidad. Para fracturar la roca es imprescindible el uso de grandes cantidades de agua a presión y la inyección de elementos químicos altamente contaminantes para el subsuelo. La extracción horizontal mediante fractura hidraúlica ha dejado de ser tan costosa como antes. El precio sustancioso del gas por la demanada mundial y los progresos técnicos la convierten hoy en una extracción rentable. Otro factor se suma al negocio: las restricciones medioambientales en Norteamérica y Europa han sido fracturadas con éxito por promotores y gestores políticos. La búsqueda del nuevo oro negro ha jalonado el mapa mundial con torres de extracción. Sólo en los últimos 5 años, se han llevado a cabo 15.000 prospecciones. Pero de la roca salió también el daño para el hombre. Tras comenzar en 2005 sobre la cuenca de Los Apalaches el proyecto Marcellus Shale, el Estado de Nueva York paralizó su explotación al quedar probada la contaminación de aguas subterráneas que servían para el suministro de la ciudad de Nueva York.

El inicio

A decenas de miles de kilómetros de la todopoderosa capital norteamerica, la humilde villa Nonville recibió con asombro la avalancha de empresas prospectoras. Enclavada en una apetitosa región de 191 km2, este pueblo de apenas 600 habitantes se habría de convertir en la aldea de Asterix que al igual que otras muchas a lo largo del paisaje francés han obligado al presidente francés a derogar cuantos proyectos de extracción mediante fracking estaban en lista de espera. El alcalde de Nonville, Gerard Balland dibuja cómo la modesta villa y su comuna administrativa se convirtieron en una pista de patinaje para numerosas compañías: «los permisos fueron concedidos a las compañias Lundin, Concorde y Vermilion. Pero es la empresa Hesss [EEUU] quien se pone en contacto con el ayuntamiento. Por lo tanto, [descubrimos], el dossier ha sido tramitado por la empresa Torédeador y mantenido por ZaZa Energy!» (1). Con el pueblo opuesto, el rechazo se extiende a una decena de comunidades colindantes pertenecientes al Moret Seine  y Loing. Esas uniones tan anónimas como pequeñas acabaron desbordando la estadística que cuenta en los despachos y parlamentos. El 13 de junio, el pleno del ayuntamiento de Nonville rechazaba conceder los permisos preceptivos para la prospección. Otros 10 ayuntamientos deliberan de igual manera. Se opone también el Consejo Regional. Para añadir un poco de leña al fuego, incluso el Servicio Departamental de Incendios y seguros (Sdis) . La victoria presidencial de Hollande con el apoyo de Los Verdes puede dar la  puntilla a proyectos previos al de Nonville. De entrada 7 grandes proyectos han sido rechazados. Quedan 105 en proceso de examen, sin contar otros 52, entre los que se cuenta el de Nonville, emitidos pero puestos en tela de juicio social.

Igual que Francia, España es un fructífero campo donde como champiñones proliferan los proyectos de extracción de gas mediante  fracking. Euskadi, Navarra, Cantabria, Burgos, La Rioja, Asturias y Andalucía se llevan la palma del nuevo oro negro. Todo su territorio queda jalonado de permisos concedidos o proyectos de prospección preliminar. Euskadi y Navarra acaparan 17, algunos desde 2006, que abarcan una superficie de 800.000 hectareas. El resto de comunidades norteñas suman 30 proyectos; Andalucía acapara 23. La fractura hidráulica ha conseguido suturar la brecha que había entre comunidades: 22 ayuntamientos en Cantabria, 24 en Burgos y 30 en Araba se han opuesto a los gaseosos proyectos. El día 6 de octubre se reunieron vecinos y activistas de estas regiones en una marcha en la capital alavesa (2).

Si vecinos, agricultores, activistas, incluso alcaldes de diferente signo se han puesto frente a estos proyectos, ¿quienes se sitúan en sus banbalinas? En algunos casos, empresas con poco capital, introducidas en el sector a última hora al albor del boom concesionario de la extracción hidráulica. Frontera Energy SL, adjudicataria de los proyectos Libra y Géminis en Euskadi y a la espera de otros dos en Navarra, operaba hasta hace pocos años bajo el nombre de Technocorp Efficience Management SL, y contaba en 2006 con un  capital declarado de 3.006 euros. Su fin no era otro que el de telemarketing, asesoría fiscal y mercantil. Con el cambio de objeto social a la extracción, producción y distribución del oro negro y el codiciado gas, Frontera Energy SL fue absorbida por Realm Energy, propiedad del gigante San Leon Energy. Con esta perforada operación, Frontera Energy se recapitaliza en 200.00 euros.

Los colectivos contra el fracking alertan de otras oscuras y densas señales en otras empresas adjudicatarias. Heyco gestionará el proyecto Gran Enara en Alava. «Parece claro que no tienen la capacidad para acometer por sí mismo los 100 millones de euros que dicen costarán los primeros trabajos (…) Heyco no es precisamente un aliado, sino más bien un lastre. En cuanto a su experiencia y conocimientos log´siticos, por lo que puede verse en su web, no tiene actividad significativa alguna. Hace alarde de perforar «yacimientos desafiantes» dentro de «zonas ambientalmente sensibles», como Otero Mesa, la mayor extensión de pradera salvaje de Nuevo Mexico» (3). Cambria Europe, también adjudicataria para el proyecto Gran Enara no tiene mayor actividad que la de comprar y vender permisos de explotación petroleros.

El 6 de octubre tuvo lugar en Vitoria una multitudinaria manifestación contra los proyectos gasísticos (imagen superior) proyectados. A la llanura de la capital alavesa llegaba también el aire de protesta y acción colectiva que se originó meses atrás en la modesta Nonville a miles de kilómetros de distancia.

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(1) Le Canard Enchainé. Gaz de Schiste: que fait línspecteur Derrick? 19/09/12

(2) http://www.diagonalperiodico.net/Cascada-de-mociones-contra-el.html

(3) Dossier Extracción de gas no convencional y fractura hidráulica en Eiuskal herria. Asamblea contra el Fracking de Bizkaia.2012

 

webs de interés:

www.fracturahidraulica.info

www.asanbladaantifracking.blogspot.com

 

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Autor:  Iñigo Elortegi

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