
La delincuencia está aumentando. La multirreincidencia, también. Los jueces se quejan de unas leyes demasiado blandas. La Ertzaintza está preocupada, su alta eficacia profesional se ve minusvalorada porque los delincuentes entran y salen al poco. Los jueces hablan de juicios rápidos (algo que ya existe) para paliar estas situaciones; que si la justicia es lenta, que se necesitaría más personal en los juzgados….
La policía vasca ya está señalando en sus informes públicos la nacionalidad de los delincuentes y otras formas activas de latrocinio. Los Mossos catalanes harán lo mismo a partir de enero. ¿Será el próximo paso adoptar las ideas del antropólogo criminalista Cesare Lambroso? Según él, existe una correlación entre los rasgos físicos del individuo y la inclinación a la violencia. ¿Te has fijado en los lóbulos de tus orejas?
El periódico más vendido de Euskadi aporta datos, añade opiniones que dan mayor gravedad a la información de la inseguridad ciudadana.
Nada que decir…, salvo que, tratándose de ese periódico, creo que el continuo enfoque y tratamiento de la inseguridad infla una burbuja mediática. Creo que sus noticias son dadas como “propaganda de agitación”: hay que proteger a la gente. La protección constituye la primera de las necesidades de la sociedad. Hay que proteger nuestras casas, nuestros carruajes, la fuente de riqueza debe ser protegida en la ciudad y en el campo. El entero orden social favorable al ocio y al trabajo, debe serlo.
Hay otro tipo de propaganda “de integración”, que se esfuerza a acostumbrarnos a vivir horrorizados y asustados por la violencia.
No soy ingenuo, el “Mal” siempre existirá, la pulsión hacia él es natural, es funcional como la secuencia de las moléculas. No obstante, siempre será atenuado si examinamos las mismas condiciones del surgimiento y qué condujo a ellas.
Algo así ocurre con el “Terrorismo”: no hay que calificarlo sin más de sin sentido e irracional o fuera de la ley y, por tanto, fuera del orden humano.
¿Es Israel una nación terrorista si empleamos estos parámetros? ¿Acaso los ingleses, en nombre del respeto a los habitantes civiles, no tendrían que haber bombardeado Dresde (no había una sola instalación militar) ?, y los estadounidenses Hiroshima (¿por qué no un bloqueo al archipiélago nipón?).
El tiempo trabaja conjugándose en conflictos pasados, presentes y futuros que suscitan determinadas actitudes, comportamientos y estimula ciertas reacciones.
Pero como el mal ya está en nuestro paisito, olvidemos la prevención y vayamos a la cura, ¿no?
Los conceptos de “propaganda” están desarrollados por Jacques Ellul que retoma Theodoro Kazynski en su libro Desde un bosque lejano. Tecnología, colapso y revolución. Editorial Errata Naturae, 2025. 280 páginas. 22 euros
Otros libros para ver más lejos:
El discurso del terrorismo. Srecko Horwat. Katakrak editorial. 272 páginas. 20 euros.
El delirio de Israel. Meir Margalit. Libros de la Catarata, 2025. 224 páginas. 19 euros.
¿Choque de civilizaciones? Samuel T. Huntington. Tecnos, 202. 96 páginas. 14,90 euros
El agente secreto. Joseph Conrad. Alianza editorial, 2025. 360 páginas. 14,90 euros.



