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Tres titulares de hoy con el poeta Eloy Sánchez Rosillo

Revista Hincapié 28 enero, 2026     Comentarios cerrados    

Si tuviéramos que diseñar los titulares de hoy serían tres de los poemas de Eloy Sánchez Rosillo (Murcia, 1948) integrados en el poemario Venir desde tan lejos, publicado por Tusquets en 2025.

Noche de San Juan

Todo es breve, decimos. Quién podría negarlo.

Vívelo así. No temas.

Cuando en tus manos haya una verdad,

siéntela en lo profundo,

sin desengaños ni lamentaciones,

hasta que la hagas tuya.

Entrará con sus risas y sus lágrimas

en el secreto de tu intimidad,

y tú en el suyo y en lo que te otorga.

Cuánta emoción ocurre

en una vida efímera, porque no hay vida breve,

aunque temamos la fugacidad.

Qué mayor extensión que un solo instante.

Alza los ojos, mira las estrellas;

dentro de ti palpitan

en la mágica noche del solsticio,

la noche en que empezaras

hace ya tiempo a respirar.

Hoy sucede otra vez, y en ella naces.

Se halla tu pobre vida

llena de eternidad, llena de mundos.

Todo está comenzando.

Este principio busca pervivir;

duración que no es grande ni pequeña:

tan sólo cumplimiento.

En las estrellas en que tus ojos brillan

y que refulgen en tus ilusiones,

nada hay desbaratado ni sin dueño.

Brota el mirar lo mismo que una música.

No muestra el cielo restos inservibles,

despojos de los días

como los que crepitan aquí abajo

en las hogueras de esta noche hermosa.

Mucho

Una mata de menta en un tiesto de barro

parece poca cosa, pero es mucho.

La luz, que va deprisa, ha reparado en ella

y se remansa en las fragantes hojas.

Cuánta vida en los brotes, y qué empuje

en su fragilidad.

                        Si estás cerca y sin nadie,

si hay sosiego y tus ojos

contemplan lo que ocurre en esa mínima

porción del universo,

Todo lo entenderás, aunque muy pronto

empieces a olvidarlo cuando de allí te alejes.

Vislumbres y retazos de un todo

Conmigo no pudieron, porque sufrí allí mucho,

y el que sufre al fin vence.

Si respiras la vida hay que cantar.

Canta por dentro, aunque te sientas triste.

Huele a dama de noche en una noche

que está en mí desde cuándo. Yo no sé.

No dejes que en ti surja

ese que no eres tú y que te suplanta.

Tiembla la luz en láminas, en cristales calientes.

Suceden a esa hora

el abejorro, el tábano, algún perro,

un frenesí apretado de cigarras.

Me entusiasma y me inquieta del vivir

eso que tiene de imparable asunto:

días que aún no han llegado, con qué gesto vendréis.

Después de largo tiempo, al regresar,

el que lejos se fue será otro.

Guarda bien tu secreto, no lo airees, me advierten,

y respondo: no importa, prefiero que se sepa,

aquí, en lo alto de esta claridad,

es bueno estar solo.

Me adentré una mañana en ese árbol

que podéis ver ahí. Miradlo: un pino

solitario, muy viejo y con gorjeos.

Penetré en la corriente de su savia,

recorrí su quietud, los lentos años

que tardó en elevarse hasta la copa.

A mi ansiedad le ruego, cálmate,

y al corazón, ten confianza, amigo;

socórreme, alegría, acude a mí.

De entre todas las formas en que el agua,

tan prodigiosa siempre, nos asombra,

la que más me conmueve es cuando se hace lluvia.

Agua que cae del cielo:

quién la dirá por más y más que diga.

Existe en todo un nudo de imposibles

que acaban ocurriendo de improviso.

Anoche oí en un sueño

a una muchacha que cantaba.

Era marzo quizá, las calles refulgían.

Hablamos, nos supimos, me entregó

unas conchas marinas para que las guardara

como recuerdo suyo.

Me desperté sin ellas. Hoy me siento perdido.

Qué harás por estos rumbos, gorrión,

si aún no está si quiera puesto el día,

Apenas si clarea.

Los sueños nunca mienten:

son realidad venida a más, a mucho.

Desde el lugar en el que escribo se oyen,

al final de las tardes de verano,

los vaivenes del mar y la campana

de la ermita que hay junto a la orilla.

Estos poemas están extraídos del poemario Venir desde tan lejos de Eloy Sánchez Rosillo. Publicados por Tusquets, 2025. Ya reseñamos este poemario como uno de los libros que más nos han interesado de 2025. Un lirismo magnificiente, donde Séneca puede aparecer de las raíces de un árbol, o Buda en el silencio de una mata de menta. La edad y el tiempo van buscando entre tempestades la brizna de sentido que Eloy Sánchez Rosillo halla en la calma del momento que no se repetirá jamás. Estos versos se rebelan contra las asechanzas del futuro, y las ataduras que magullan al ser.

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Autor:  Revista Hincapié

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